¿Pueden los administradores responder de las deudas de Hacienda de su empresa?
Sí. Aunque el principio general del Derecho Mercantil es que los socios y administradores de una sociedad limitada o anónima no responden personalmente de las deudas de la entidad, la Ley General Tributaria (LGT) establece importantes excepciones en materia fiscal. Los administradores pueden ser declarados responsables —subsidiarios o solidarios— de las deudas tributarias de la sociedad en determinados supuestos.
Este mecanismo de responsabilidad es uno de los instrumentos más utilizados por la AEAT para cobrar deudas tributarias cuando la sociedad deudora no tiene patrimonio suficiente para afrontarlas. Y su aplicación ha aumentado significativamente en los últimos años, especialmente en el contexto de crisis empresariales e insolvencias.
Tipos de responsabilidad tributaria de los administradores
Responsabilidad subsidiaria (art. 43 LGT)
Los administradores de hecho o de derecho de personas jurídicas que hayan cometido infracciones tributarias son responsables subsidiarios de las sanciones y de la parte de deuda tributaria derivada de esas infracciones, cuando por su conducta culpable o negligente no se hubieran adoptado las medidas necesarias para su cumplimiento.
También son responsables subsidiarios los administradores cuando la sociedad ha cesado en su actividad sin haber liquidado correctamente sus obligaciones tributarias pendientes. En este supuesto, la responsabilidad se extiende a la totalidad de las deudas tributarias pendientes en el momento del cese, no solo a las derivadas de infracciones.
La responsabilidad es subsidiaria: la AEAT solo puede dirigirse contra el administrador una vez declarada fallida (frustrada) la recaudación frente a la sociedad deudora principal.
Responsabilidad solidaria (art. 42 LGT)
La responsabilidad solidaria es más grave porque la AEAT puede dirigirse directamente contra el responsable sin necesidad de agotar previamente las actuaciones frente al deudor principal. Los administradores (u otras personas) pueden ser declarados responsables solidarios cuando:
- Han causado o colaborado activamente en la comisión de infracciones tributarias
- Han participado en actos de vaciamiento patrimonial o ocultación de bienes del deudor tributario para impedir la recaudación
- Han incumplido las órdenes de embargo o han levantado bienes embargados
El supuesto más frecuente: cese de actividad sin liquidación
El supuesto de responsabilidad subsidiaria más aplicado en la práctica es el de los administradores de sociedades que cesan en su actividad dejando deudas tributarias pendientes. Para que sea aplicable deben concurrir:
- Que la sociedad haya incurrido en las deudas tributarias durante el período en que el administrador ostentaba el cargo
- Que la sociedad haya cesado en su actividad (total o parcialmente)
- Que el administrador haya tenido la posibilidad de adoptar medidas para evitar el impago y no lo haya hecho
La LGT no exige que el administrador haya actuado con dolo o mala fe: basta la negligencia. Sin embargo, la responsabilidad no es objetiva: el administrador puede liberarse acreditando que adoptó todas las medidas a su alcance para cumplir con las obligaciones tributarias.
El procedimiento de derivación de responsabilidad
La declaración de responsabilidad se produce mediante un procedimiento administrativo específico denominado derivación de responsabilidad. Sus fases son:
- Inicio del procedimiento: la AEAT notifica al administrador el inicio del procedimiento de declaración de responsabilidad, con indicación de los hechos y fundamentos jurídicos en que se basa.
- Trámite de audiencia: el responsable puede alegar lo que considere oportuno y aportar documentación en su defensa.
- Acuerdo de declaración de responsabilidad: la AEAT dicta el acuerdo de derivación, que incluye la liquidación de la deuda tributaria exigible al responsable.
- Vía de apremio: si el responsable no paga voluntariamente, se inicia el procedimiento ejecutivo contra su patrimonio personal.
Derechos del responsable y vías de defensa
El administrador declarado responsable tributario no está indefenso. Dispone de importantes mecanismos de defensa:
- Impugnar el acuerdo de derivación: puede recurrir tanto los aspectos procedimentales (prescripción de la acción de responsabilidad, falta de audiencia) como los materiales (ausencia de los requisitos legales).
- Impugnar la deuda principal: el responsable puede impugnar la liquidación de la que deriva su responsabilidad, incluso aunque el deudor principal no lo haya hecho o haya dejado prescribir los plazos.
- Alegar la prescripción: el derecho a declarar la responsabilidad prescribe en cuatro años. Muchas derivaciones se anulan por haber transcurrido este plazo.
- Demostrar la diligencia: acreditar que se adoptaron las medidas necesarias para cumplir las obligaciones tributarias o que se informó al consejo de administración de la situación.
Cómo protegerse como administrador
La mejor protección frente a la responsabilidad tributaria como administrador es la prevención:
- Mantener al día todas las obligaciones tributarias de la sociedad
- Documentar las decisiones adoptadas en situaciones de dificultad financiera
- En situaciones de insolvencia, actuar con diligencia y dentro de los plazos legales (concurso, disolución)
- Dimitir formalmente del cargo cuando no se puede influir en la gestión tributaria de la sociedad, inscribiendo la dimisión en el Registro Mercantil
- Consultar con asesores especializados ante cualquier situación de riesgo fiscal para la sociedad
Asesoramiento en procedimientos de derivación de responsabilidad
Si has recibido una notificación de inicio de un procedimiento de derivación de responsabilidad tributaria, actúa inmediatamente. Los plazos para presentar alegaciones y recursos son cortos, y perderlos puede significar la imposibilidad de defenderse. En abogados especialistas en derivación de responsabilidad tributaria tenemos amplia experiencia en la defensa de administradores en procedimientos de derivación de responsabilidad, con resultados que van desde la anulación total del acuerdo hasta la reducción significativa de la deuda reclamada.
Conclusión
La responsabilidad tributaria de los administradores es una realidad que afecta a miles de directivos y empresarios cada año en España. Conocer los supuestos en que puede activarse, los derechos del responsable y las vías de defensa disponibles es fundamental para cualquier persona que ostente o haya ostentado cargos directivos en sociedades con deudas tributarias pendientes.