Perito judicial tributario: qué es, para qué sirve y cuándo necesitas uno

Perito judicial tributario elaborando informe pericial fiscal

¿Qué es un perito judicial tributario?

Un perito judicial tributario es un experto en materia fiscal y tributaria designado o propuesto en el marco de un procedimiento judicial para aportar conocimiento técnico especializado que el juez o tribunal no posee. Su función es elaborar un informe pericial que analice, desde la perspectiva técnica tributaria, los hechos o cuestiones controvertidas en el litigio.

A diferencia del asesor fiscal, que actúa como representante del contribuyente ante la AEAT, el perito judicial tributario actúa en el marco de procedimientos ante los Tribunales de Justicia: la jurisdicción contencioso-administrativa (cuando se recurre una resolución del TEAC o del TEAR), los juzgados de lo mercantil (en litigios societarios con implicaciones fiscales) o incluso los juzgados de instrucción (en causas por delito fiscal).

Marco legal de la pericia judicial en España

La prueba pericial está regulada en la Ley de Enjuiciamiento Civil (arts. 335-352 LEC), aplicable con carácter supletorio en la jurisdicción contencioso-administrativa. La LEC distingue entre peritos aportados por las partes (peritos de parte) y peritos designados por el tribunal (peritos judiciales). Ambas figuras pueden ser tributaristas cuando la controversia versa sobre cuestiones fiscales.

La acreditación de los peritos judiciales en España se realiza a través del Ministerio de Justicia, que elabora listas de peritos por especialidad disponibles para su designación judicial. Organizaciones como ASPEJURE (Asociación de Peritos Judiciales y Expertos) agrupan a profesionales acreditados en distintas especialidades periciales, incluida la tributaria. Luis Miguel Larriba, socio director de LRB Tax & Legal, es perito judicial tributario acreditado a través de ASPEJURE y el Ministerio de Justicia.

Cuándo es necesario un perito judicial tributario

  • Litigios por delito fiscal: cuando la AEAT remite el expediente al Ministerio Fiscal por posible delito contra la Hacienda Pública (art. 305 CP), el informe pericial tributario puede ser decisivo para acreditar que la cuota defraudada no supera el umbral de 120.000 €, que no hubo dolo, o que la liquidación de la AEAT contiene errores técnicos.
  • Recursos contencioso-administrativos: al recurrir ante la Audiencia Nacional o el Tribunal Supremo resoluciones del TEAC, el informe pericial refuerza la posición técnica del contribuyente con argumentos que van más allá de la mera cita normativa.
  • Litigios societarios con componente fiscal: disputas entre socios sobre valoración de participaciones, distribución de dividendos o responsabilidad de administradores en deudas fiscales.
  • Procedimientos concursales: en el concurso de acreedores, los créditos fiscales tienen la consideración de créditos contra la masa o créditos con privilegio general, y su correcta clasificación puede requerir análisis pericial.
  • Valoraciones fiscales impugnadas: cuando la AEAT propone una valoración de operaciones vinculadas o de bienes transmitidos que difiere significativamente del valor declarado.

Contenido del informe pericial tributario

Un buen informe pericial tributario debe reunir determinados requisitos formales y de contenido para ser valorado positivamente por el tribunal. Formalmente, debe identificar al perito (titulación, experiencia, acreditaciones), describir los documentos analizados, exponer la metodología utilizada y formular conclusiones claras y motivadas. El perito debe jurar o prometer decir verdad antes de presentar su informe.

En cuanto al contenido, el informe debe analizar técnicamente los hechos controvertidos desde la perspectiva de la normativa tributaria aplicable, la doctrina de la DGT y la jurisprudencia del Tribunal Supremo y del TJUE relevante. No es un escrito de alegaciones: es un análisis técnico objetivo que el perito defenderá ante el tribunal si se le convoca a ratificarlo.

Perito de parte vs. perito judicial: diferencias prácticas

En la práctica procesal española, la figura más habitual en litigios tributarios es el perito de parte: un experto contratado por el contribuyente o la empresa que elabora su informe desde la perspectiva técnica más favorable a los intereses de quien le encarga el trabajo, siempre dentro de la objetividad y la verdad.

El perito judicial es designado de oficio por el tribunal cuando ninguna de las partes ha aportado pericia o cuando el juez considera necesario un criterio técnico independiente. Su informe tiene un peso probatorio significativo precisamente por su independencia.

Conclusión

El perito judicial tributario es una figura especializada y relativamente poco conocida que puede ser determinante en litigios fiscales de cierta entidad. Su informe aporta al proceso judicial el conocimiento técnico que el juez necesita para resolver con criterio materias tan complejas como la fiscalidad empresarial, las valoraciones de operaciones vinculadas o la cuantificación del perjuicio fiscal.

Si necesitas un informe pericial tributario para un procedimiento judicial o una valoración técnica independiente en un litigio fiscal, puedes consultar con LRB Tax & Legal, con perito acreditado por el Ministerio de Justicia y ASPEJURE.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *